Me ha gustado la entrada de La Maison de la Vierge Cómo hacer de uno mismo un hacker. Os remito directamente a su lectura que es muy interesante. Trata de las necesidades y requisitos para ubicarse dentro de esa actitud.
Félix ya ha publicado
una y
dos entradas, desde que sigo su blog, acerca del
teletrabajo. Las dos han llevado a comentarios interesantes. Ya dije que deseaba conversar sobre ese tema, entre otros, de blog a blog y aquí dejo alguna idea un tanto radical a ver qué da de sí.
El teletrabajo es uno de [...]
En esta escena, los personajes que interpreta esa buena pareja de actores están tonteando. El trata de quedarse con ella un tanto ingenuamente con su erudición matemática y ella se muestra interesada y va a lo que le importa, a hablar de él. Él es policía, ella una chica de casa muy bien. El tiempo es la posguerra, el lugar, Madrid y los dos son supervivientes de la guerra, como todos en ese tiempo. La frase interesante es la del final de la escena: “Es uno de esos trabajos que hacemos mejor los que no nos gusta que los que les gusta demasiado”.
Contenido o continente ¿Un puesto o un trabajo? ¿Ser o Saber?
Los guionistas de House son capaces de cuestionar todo eso en apenas 75 segundos.
Un muy buen amigo y persona muy libre hablaba con un compañero no tan libre sobre que quería dejar el trabajo. Mi compañero prudente le aconsejaba con toda sinceridad y le decía que vale, pero que buscase trabajo mientras conservaba el actual, que era muy difícil encontrar trabajo “fuera del mercado”. Mi amigo le refutaba que el que estaba fuera del mercado era el que tenía un trabajo, no el que lo dejaba y se ofrecía a encargarse de uno nuevo. Yo estaba de acuerdo con mi amigo. Los dos siguen trabajando bien, mi amigo trabaja sin contrato, como autónomo, aunque el 90% de su trabajo lo dedica a una empresa. Mi antiguo compañero llegó a funcionario y ahí sigue.
Como anuncio es muy bueno; como historia es muy tierna; como mensaje es muy determinista ¿no?
Hoy he tuiteado mi experiencia como menda que se va a inscribir en el paro. Queda sobrado, pero tengo que explicar que conozco, por mi anterior trabajo, al director de la oficina que me toca, a su jefe y los jefes de sus jefes. Pero excepto en casos desesperados, no uso mis contactos profesionales para mejorar mi vida personal y como hoy el trámite era puramente administrativo, no he querido forzar mi buena relación con la autoridad competente. La cosa es que mi orientador me dijo que me inscribiese en el paro antes de darme de alta como empresario unipersonal (palabro) porque así podría acceder a no sé qué créditos y ayudas si alguna vez se daban.