Otra vez, los de Commoncraft ponen a nuestra disposición un vídeo ilustrativo de un aspecto de la creación de contenidos en la web 2.0. Esta vez va del podcasting ¿audio-bogueo en versión local?
Llevo ya muchos días buscando una solución que equilibre sencillez con prestaciones para montar wikis de diversos tipos. Las wikis como servicio no me interesan porqué el proceso de alta de usuario puede ser frustrante para algunos nada iniciados. Algunas de las wikis serán para proyectos y de acceso restringido a los participantes. Necesito poder darles de alta por mi cuenta y tan sólo enviarles la página web, el nombre de usuario y su contraseña.
Tratando de encontrar algo gráfico que ilustrase los bucles en los que a veces nos atrapamos, llego rebotando de una búsqueda a otra a este corto: Halluci, inspirado en la paradójica escalera de Escher. Es exactamente el tipo de sensación que quería transmitir y me guardo el vídeo como recurso, a ver si me sirve para desbloquear algunas situaciones con las que me encuentro más de una vez, aunque sólo sea por el agobio que genera.
Igual ya conocíais este vídeo. Buen humor, para enseñárselo a alguno de los compañeros y jefes con webdoscerofobia.
En cualquier caso, un recurso más para ilustrar (¿?) la web 2.0 y buena introducción a una charla sobre ese invento. Ya sabéis, por eso de empezar con un chiste
. Me encanta cuando sale Facebook.
En esta escena, los personajes que interpreta esa buena pareja de actores están tonteando. El trata de quedarse con ella un tanto ingenuamente con su erudición matemática y ella se muestra interesada y va a lo que le importa, a hablar de él. Él es policía, ella una chica de casa muy bien. El tiempo es la posguerra, el lugar, Madrid y los dos son supervivientes de la guerra, como todos en ese tiempo. La frase interesante es la del final de la escena: “Es uno de esos trabajos que hacemos mejor los que no nos gusta que los que les gusta demasiado”.
Están de moda los peligrosos hombres tranquilos. Lo dice Enrique Dans y lo confirma Amalgamador: es peligroso negar lo evidente. El desprecio a lo nuevo, la ignorancia de las tendencias, y la creencia en poder detener el tiempo y el entorno son sus características definitorias. Bien, pues tras analizarlas y revisar diferentes textos y documentos, tras un esfuerzo de interpretación casi cabalística, he descubierto que los hombres tranquilos tienen un antecedente histórico (o evolutivo). Vean.