Ando pergeñando un proyecto para poner al alcande de las personas con discapacidades intelectuales la conversación 2.0. Por ahora la cosa no ha pasado de la decisión de unos cuantos para ponerse a trabajar y de reunir algunas ideas en plan brainstorming (aunque se admitía levantar una ceja). Nos dejamos el margen de la semana santa para concretar un proyecto más sólido.
Pues parece que la travesía del desierto empieza a ver el final. El proyecto 2.0 del que he escrito ya en varias ocasiones parece que sale adelante y que voy a tener un papel en él. Espero tener la oportunidad de que sea un papel abierto a otras colaboraciones y posiblemente de gente de por aquí, del barrio. Ojalá.
Hace unos seis meses que empecé con este blog y su sexta anotación se titulaba Concretando una web 2.0. Lo escribí a raíz de que una administración con la que estaba relacionado había dado los primeros pasos para crear un espacio web de colaboración profesional. Esos primeros pasos eran elaborar un proyecto y presentar una solicitud de subvención para poder financiarlo. Ayer supe que la subvención había sido concedida.
¿Qué personas o qué características de las personas necesitamos para poner en marcha un open business? ¿No necesitamos contar con open people para que un open business tenga alguna posibilidad de éxito?
El proyecto de comunidad de talento por el que me puse a trabajar está en plena travesía del desierto político-burocrático-estival. Pero, mientras tanto, sigo recogiendo toda entrada que me proporcione opinión, información o herramientas al respecto. Las etiqueto en mi reader para cuando ese proyecto, o uno nuevo, pueda coger cuerpo y, así, voy ilustrándome sobre el tema. Aquí los dejo y aquí los tenéis. Cualquier sugerencia o nueva referencia se agradecerá. Espero que sea útil.
Leo en DigiZen sobre el desarrollo de una herramienta, en forma de tema para wordpress, Commentpress para la publicación de textos sociales. La gracia del asunto es que el tema está diseñado para permitir las conocidas y familiares anotaciones al margen en un libro publicado como un blog. Sólo que en este caso, esas anotaciones pueden ser garabateadas por cualquiera de los lectores del libro, párrafo a párrafo o página a página.
A través de Blogpocket y en su ciclo de Blogguest (blogs invitados) me encuentro de nuevo con el blog Mujer, síntoma y cibercultura. En su anotación de invitada, Marta Madrid nos habla de la realidad de las comunidades de talento que, de hecho, son las que desarrollan ese blog y otros en los que participa. Comunidades de talento: haberlas, haylas; exitosas o solitarias; probablemente muchas más de las que creemos. Quizá los que queremos promocionar este tipo de prácticas deberíamos estudiar estas experiencias de éxito y fracaso. Seguro que nos darían algunas claves que ni imaginamos.