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El semanal de anotaciones (verano 2008, 11º domingo)

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Mira que se acusa a la web de intrascendente, banal y pocasolta; y, sin embargo, un juez ha considerado que lo que se publica en la web tiene mucha más permanencia que los que se oye por la radio o se emite por televisión. Resulta, pues, que lo que es escrito en Internet permanece y perdura, no como en otros medios donde las palabras se las lleva el viento. Lo cuenta Enrique Dans en La persistencia de la memoria. Así que meditemos mucho sobre lo que dejamos por aquí garabateado, que no sabemos por quién ni cuándo será leído. Claro que podemos hacer algunas pruebas, como las de Tecnología Obsoleta que, aprovechando el verano, experimentó con su blog para ver como variaban las audiencias. Lo que encontró me es familiar y supongo que coincidirá con las impresiones de muchos de vosotros. A veces un artículo muy currado apenas tiene impacto, mientras que una chorradita escrita en un plis-plas se te llena de comentarios ¿Tiene esto que ver con la reflexión de El Documentalista Enredado sobre el clasismo en la web 2.0? Pues algo hay, creo yo; blogs, wikis y sitios 2.0 en general van configurando formas de participación donde algunos grupos se convierten en decisores del éxito o anonimato de los contenidos… pero igual está cogido por los pelos.

Son esas cosas curiosas de nuestra relación con la tecnología esta. Juan Freire sigue analizando estas formas de relación, y siempre resultan interesantes sus artículos sobre la configuración de la “piel digital” de las ciudades. El último versa sobre los sistemas de información abiertos para el transporte público y es toda una fuente de ideas. Tecnologías que van y vienen, o que se quedan… Julen ha recogido las gráficas de Gartner de los últimos cuatro años, donde se muestran el nivel de presencia de las tecnologías emergentes. Os reproduzco la del 2008 y cómo Julen apunta, fijaros en cuál es la tecno, ya madurita, que está más cerca del fondo:

Hype Cycle 2008

¿Se recuperarán? Puede, porque mirad, si no, a las viejas tarjetas de visita. No hay quien acabe con ellas. También fue Enrique Dans quien se planteó el tema esta semana. Tampoco pasan de moda algunas frases sabias. San do pen vuelve de las vacaciones trayéndonos unas cuantas. Me quedo con “No discuta jamás con un tonto, la gente podría no diferenciarles” de las leyes de Murphy. Esta otra: “La mejor manera de hacer sus sueños se conviertan en realidad es despertarse” le va al pelo a la entrada de nodos en la red: A sense of urgency, donde nos hace una recesión sobre el libro de John Kotter con ese título. Que no hay que dormirse, vaya, si lo que quieres es cambiar. Interesante especialmente es saber distinguir entre la falsa (y perniciosa) urgencia y la urgencia a secas.

Acabo con un hallazgo gráfico de tic616 con el que nos invita a hacer analogías:

Crime Scene Cleaners

Aunque no sé yo si, para los consultores, hace falta analogía… ;-)

Publicado en Weeklog.


¡Reglamenta que algo queda!

De retorno a los entuertos organizativos, me reencuentro con el esperpento normativo de las corporaciones. Será que estoy sensible al tema, pero no puedo obviar el clamor que surge de allá donde hay queja, problema o desgracia; se trata de una especie de versión actualizada del ¡Vivan las cadenas! que exige no tanto un poder absoluto como algo más sutil y menos objetable: una normativa absoluta que deje claro quién es quien, qué se debe o no se debe hacer y, sobre todo, cómo se debe hacer todo, absolutamente todo.

Supongo que no es políticamente correcto traer a ejemplo una desgracia como el reciente accidente de Barajas, pero estoy saturado de escuchar en toda tertulia radiofónica sobre el tema y en boca de cualquier experto o ciudadano exasperado la petición de que, a la luz del evidente posible fallo de vete a saber quién, causa probable del desastre, se cree nueva normativa para impedir que se repita. Y es lugar común pedir más normas que nos envuelvan en reglamentos protectores y seguros.

Estoy convencido de que cuando se descubra la causa (si se descubre la causa) nos encontraremos, de nuevo, con un fallo de la inteligencia o de la voluntad, nada que una norma pudiese impedir. Aunque, eso sí, la normativa permite culpar y castigar según lo establecido y sin matices innecesarios, incómodos y complejos. Y se añadirá una nueva norma(tiva) que limite un poco más el uso del criterio y la toma de decisiones, y el sistema será un poco más imbécil de lo que es.

En la administración, casa y cuna de la normativa y el reglamento, se suceden los escándalos, mentiras y faltas facilitados por toda una estructura de control que hace aguas por incontables agujeros. Hay toda una ingeniería (en el sentido de ingenio) dedicada a saltarse esos controles paralizantes.

En las organizaciones, los convenios se detallan hasta el absurdo y los catálogos de puestos de trabajo tardan en elaborarse ¡años! y cada vez son menos flexibles y más detallados y rígidos, hasta que deja de haber diferencia entre el puesto y la persona que lo ocupa en el momento de hacer el catálogo. Cuando está listo ya no es más que un obstáculo para el cambio y la adaptación, personal y corporativa. Por no hablar de las normativas para todo, para las vacaciones, para la seguridad, para el desayuno; todas incumplidas, todas imposibles.

Nunca nadie aboga por la responsabilidad de cada uno de comportarse según unos principios generales ni por la necesidad de, simplemente, pensar y decidir y consultar cuando se presenta un problema, algo inesperado, que es en lo que consiste, en definitiva, la vida, laboral o no.

Porque la diferencia entre unos principios o valores y una norma es que los primeros no pretenden sustituir tu inteligencia por un procedimiento; al contrario, son un invitación a la adaptación, a la adecuación y a la decisión meditada para ajustarse, en lo posible, a esos valores; como puedas, como debas. En cambio, las normativas impiden cualquier desarrollo razonable de casi toda tarea. El ingenio que aún no ha sido parcelado por el reglamento se dedica, en buena parte, a conseguir saltarse la normativa. Hasta las leyes requieren de interpretación; pero no las normas que pretenden controlarlo todo y no dejar nada parea que la mente cumpla su función.

Las normativas no evolucionan si no es pasando por revisiones a su vez sometidas a normativas superiores, protocolos y procedimientos que tampoco cambiarán sin pasar por el debido y burocrático proceso estipulado… en otra normativa. Es un laberinto sin salida sonde viven un montón de personas que van de aquí para allá, volviendo una esquina para encontrarse con otra, o que se detienen y se quedan en un rincón desesperanzados después de aprender que no hay salida.

Publicado en Consultoría, Equipos y personas, Monstruosidades, Opinión, Organizaciones.

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Google Reader in Plain English

Una de las cosas que encuentro más difíciles de explicar de entre todo el galimatías 2.0 es el tema de las subscripciones, los agregadores, etcétera. Probablemente porque no soy capaz de encontrar buenas analogías. Un blog es como un diario, flickr es como un álbum de fotos por internet, twitter está entre los sms y los blogs, el correo electrónico es… como el correo, pero sin sobre ni sello… pero un agregador es ¿cómo qué?

Bueno, en mi ayuda acuden los de CommonCraft con un nuevo vídeo, muy breve, sobre Google Reader.

A lo mejor con éste y el de explicación de los RSS, consigo evengelizar un poco mejor ;-)

Publicado en Web 2.0.

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El semanal de anotaciones (verano 2008, 10º domingo)

La cosa sigue estando difícil, la blogosfera aquí, en el barrio, está desierta ausencia de blogueros o, como en mi caso, si se escribe, las entradas son relajadas y superficiales como el verano. Pues nada, el semanal cumple y retrata este relajo intelectual.

En muchos blogs, las primeras anotaciones se escribieron de vacaciones, cuando el bloguero tuvo tiempo de ponerse y empezar. Governance cumplió cuatro años estos días, también cumplen los blogueros y el mismo que del blog de Javier Llinares, fue el cumpleaños de Odilas y, algo antes, el de Alejandro Palanco, el autor de Tecnología Obsoleta y de esta entrada sobre Richard Buckminster Fuller “el ingenuo” bien entendido. Una delicia de apunte. Fuller tenía nostalgia del futuro, como en despuesdegoogle ¿os pasa también? Será de aquí a un año que Cumclavis celebre su añito, ya que esta semana publicó su primera entrada. Otro artesano en el taller. Nos leemos. Un año pasa rápido, lo que no quiere decir que tengamos que ir con prisas, para nada, tal como piensa el blogfesor, y nos lo explica en Lavoraré con lentezza, una entrada con muchas referencias sobre el Slow Movement, para quien quiera aprender a frenar. Aunque si por lentitud entendéis pereza o vagancia, vais errados; pero seguro que os interesará este generador de entradas para blogueros perezosos que encontraron en Microsiervos; la manera de alimentar un blog sin cesar y sin pensar demasiado.

Os dejo con uno de los vídeos que seleccionó el blogfesor para ilustrar la lentezza.

Editado: ¡Ups! Mi veraniega flojera bloguera me hizo olvidar que Senior Manager también cumplió, esta pasada semana, un año.

Publicado en Weeklog.


El organigrama redefinitivo (de esta semana)

Llevaba meses buscando este organigrama, la madre de todos los organigramas y, nada, que no había manera. Ni Imágenes Google, ni preguntando por todas partes; pero hoy, haciendo limpieza de papeles, ha salido. Pues aquí os lo dejo. Es muy antiguo y desconozco el origen, pero es un verdadero modelo de organigrama corporativo al uso. Pinchad en la imagen para verlo en su tamaño original.

A ver si un día lo traduzco…

Publicado en Consultoría, Humor, Organizaciones.


Todos criminales, pero todos, todos

¡No le íbamos a dejar sólo!

En serio, excelente entrada de Enrique Dans.

Porque todo es mentira. No somos criminales. En realidad, al descargarte contenidos para tu propio uso no violas ninguna ley. No amenazas nada ni empobreces a nadie, más que a quienes pretender vivir del aire o del cuento. A quienes aspiran a enriquecerse durante noventa y cinco años porque un día tuvieron un soplo de inspiración que creen que les aúpa a la naturaleza de los dioses. Sus esquemas son tan profundamente incoherentes, tan faltos de lógica, que hasta ellos mismos los violan sin darse cuenta. Simplemente, no tienen sentido, hagan lo que hagan y reescriban las leyes que reescriban. Son absurdos, ridículos e inoperantes. Las nuevas generaciones lo saben, y viven completamente al margen de ellos. Se descargan y comparten las canciones de los cuarenta principales en menos tiempo del que tardan en escuchar la propia canción. Van a conciertos, van al cine, pero también se descargan y todo lo descargable sin el menor atisbo de remordimiento ni culpa. Como debe ser. Y como tarde o temprano acabará siendo.

Otros también la han comentado:

Otro artículo reciente de Dans sobre lo mismo, y también muy bueno: Mis impresiones del caso “Telecinco contra YouTube”.

Y todos, quiere decir todos, en todas partes…

Copyright Criminals es una iniciativa de Open Source Cinema.

Publicado en Cambio, Humor, Monstruosidades.

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El semanal de anotaciones (verano 2008, 9º domingo)

Me temo que la sequía informativa se agudiza, y eso (o por eso) que el verano me está resultando bastante amable, con calores soportables. Pero lo que es la blogosfera, está muy de vacaciones, como se tercia en este país.

Los que restamos por aquí, escribiendo, nos metemos en embolados bien serios como hace Iván que se apunta al… ¿cómo era? … al NaNoWriMo, un reto para escribir un relato de 50.000 palabras a una fecha dada. La cosa tiene su enjundia y ya me ha tentado, pero me espero a ver que me parece que no me va a dar el tiempo para tanto. Despuesdegoogle se pone a contar hasta 19 aplicaciones libres esenciales que vale la pena repasar. Yoriento inicia una categoría de anotaciones gráficas: una imagen. una palabra para quedarse mirando un rato… Por cierto que también me quedo embobado mirando algunas imágenes y me pusé a coleccionarlas en la primera columna izquierda, bajo el título de coleccionando imágenes. En Microsiervos han encontrado a un tipo que este verano se ha dedicado, muy elegantemente, la verdad, a obtener un retrato del esquivo rostro de Leonardo da Vinci:

Uno de esos problemas cuyo ingenio en resolverlo hace que la solución parezca evdente ¿verdad?. Para ingeniosa, la analogía olímpica de la función pública que se ha marcado Administración 2.0. Muy veraniega la entrada. Acabo con una última muestra de ingenio, la que nos trae Juan Freire en relación al uso de la información geográgica: Geografía digital crítica y la manzana del millón de dólares, para los amantes de los indicadores sociales.

Publicado en Weeklog.