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El semanal de anotaciones (invierno 08, 7º domingo)

ClipEmpezamos con dos eventos sociales del barrio que celebro mucho: el Blog de Félix Peinado Castillo cumple un añito con unas muy lúcidas reflexiones sobre el blogueo y Javier Llinares de Governance se suma a la “banda” de autónomos que anhelamos ser open. A ver si montamos un coro o algo así ;-) .

[Edito: Resulta que Iván Lasso también hace un año de su Todo está dicho y casi se olvida. Pues, nada, otro cumpleaños en el barrio.]

Mientras, Iñaki & Alorza no cejan en la búsqueda de la administración que viene. El primero publica una nueva entrada sobre los directivos públicos ¿Llegaremos al pago por logro (pay per performance) en la administración? El segundo nos deja dos entradas de su serie sobre innovación: Trabajar menos para innovar más ¿a que mola? (viene acompañada con un semidesnudo del mismo Alorza, en serio); e Innovación: cuestión de actitud con la que no sé si estoy muy de acuerdo, lo tengo que pensar. Sin duda, Yoriento podría decir algo, ya que se pregunta si la actitud sirve para algo y creo que no le falta razón.Google 1924

Alrededor de Google, me interesaron las entradas de Julen sobre el fin de la relación personal con el cliente en los modelos de empresa 2.0; la de Microsiervos que demuestran, de nuevo, que no hay nada nuevo bajo el sol: Google en 1924; y las reflexiones del Documentalista Enredado acerca de como Google, entre otros factores, puede llegar a condicionar el uso del lenguaje escrito: Escribir para buscadores y lectores 2.0: La simplificación del lenguaje en dos entradas.

Sueltas, me gusto la ironía crítica de Alfredo de Hoces García-Galán en Perla #3, sobre la frase de Enrique Dans que destaqué la semana pasada: “No se bloguea con la cabeza, se bloguea con los pies“; que el bluetooth pueda burlar la sharia al integrarse en la prenda Charming Burka tal como nos lo cuenta Días del futuro pasado; y el texto de Juan José Millás que cita Deakialli DocuMental:

“El libro es uno de los objetos más raros inventados por el hombre, ya que no reproduce ninguna parte de su anatomía. Las grúas, los automóviles, los cajeros automáticos, las licuadoras, los armarios, están hechos a imagen y semejanza nuestra o de una parte de nosotros. Pero el libro parece un artefacto traído de otro mundo… “

Acabo con el humor de Mauro.

Plétora de Piñatas - Mauro Entrialgo

Publicado en Weeklog.


Un risotto

Risotto amb ceps i pernilHoy vienen unos amigos a compartir mesa y voy a cocinar un risotto ai funghi porcini con jamón pata negra (curioso que el mejor artículo sobre el risotto lo haya encontrado en la Wikipedia inglesa). Como esto es un blog personal, pues hoy me da por compartir la receta por si gustan de ponerse a los fogones.

El risotto es una manera especial de cocinar el arroz. En lugar de poner todo el caldo en el arroz o viceversa (hay debates sobre el tema), como se hace en la paella y en la mayoría de los arroces de por aquí; en el risotto, el caldo se pone a cucharones a medida que el arroz lo va absorbiendo, y siempre mientras el arroz se remueve (lo que sería una herejía para los arroces nacionales). El resultado es un arroz cremoso donde cada grano mantiene su identidad, pero colabora en una emulsión común que le da esa textura peculiar.

La receta que voy a seguir es la que encuentro en uno de mis recetarios favoritos en internet. A poco que podáis entender un poco el catalán, os lo recomiendo. Se trata del del programa Cuines de la televisió de Catalunya. Tiene un buscador estupendo, por nombres o por ingredientes. También agrupa los platos por temporada, por tipo e, incluso, por necesidades especiales (de adelgazar, para colesteroles altos, celíacos, etcétera) y, en algunos platos, cuentas con el vídeo instructivo, aunque, desgraciada e incomprensiblemente, no se puede bajar ni enlazar.

En cualquier caso, aquí tenéis la receta que voy a seguir:

500 g. de arroz, 1,5 l. de caldo de gallina, 2 vasos de vino blanco, 1 cebolla (de Figueres, mejor), 50 g. de mantequilla, 150 g. de parmesano rallado, 50 g. de funghi porcini secos, 200 g de jamón, aceite de oliva y sal.

Dorar la cebolla picada en una cazuela con aceite de oliva. Cuando la cebolla coja color, echad el arroz y el vino blanco. Removerlo. Después, echad los funghi porcini que habréis tenido en remojo durante 10 minutos y volved a remover. Ir añadiendo el caldo caliente a medida que el arroz lo absorba. Mientras, forrad otra cazuela con jamón cortado muy fino. Retirad el arroz del fuego y añadid la mantequilla y el parmesano. Removedlo bien y ya podréis ponerlo en la cazuela con el jamón. Envolvedlo con el jamón que sobresalga y poned un plato encima. Lo tumbáis y listo para servir.

Mi toque personal consiste en usar el agua donde he dejado las setas en remojo (media horita, no sólo 10 minutos) y añadir caldo sólo si el arroz lo necesita. Creo que le da más sabor. También le añado una ramita de romero desde el principio. El arroz debe removerse y regarse con caldo no más de 15 minutos.

Como seguro que la sobremesa estará acompañada de música, igual luego también pongo una poca y, bueno, ésta es vuestra casa…

Publicado en Sin categoría.

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Fijo que no

¿fijado?¿Qué le tienes que contestar a un directivo, a un empresario, cuando te hace la maldita pregunta? ¿Cuál es la estructura fija que necesito? Lo primero que me sale es decirle que ninguna, ninguna, que no es tiempo de estructuras fijas, que hay que seguir la consigna del amigo Bruce LeeBe Water, My Friend” (que le debo a Nana, en los comentarios). Con esa respuesta quedas muy guay, pero no suele servir, entre otras cosas, porque puede pasar que sin estructura fija, por ejemplo, no haya presupuesto (en la administración, pero no sólo) o porque, simplemente, es inconcebible. Además, quedas como un liberal neo-capitalista despiadado que no tiene en cuenta la seguridad que la gran mayoría de las personas trabajadoras anhelan (como si algo fijo fuese algo seguro). Sin duda, ese consejo puede significar una lapidación como se entere el personal; y uno, que siempre acaba trabajando con el personal y relacionándose con los y las currantes, pues entiende las preocupaciones sobre la estabilidad, aunque no sintonice con ellas ni con los motivos. Despide gente decía Julen. Ya, y yo no puedo estar más de acuerdo con esas ideas radicales suyas (y mías también), pero échale huevos.

Y, bueno, pues intentas llegar a un compromiso ético-pragmático y tratas de dibujar puestos de trabajo polivalentes, con competencias de aprendizaje, orientados al cambio y toda esa consultolabia. Pero sabes que para llevar acabo proyectos ambiciosos, para cambiar cuando sea necesario, el amigo empresario, el directivo, tendrá que recurrir a consultores, a gente nada fija; que la estructura fija, en pocos años, será testigo de piedra del cambio alrededor y guardianes de la estructura, claro, que para eso son la parte fija.

Quizá ésa sea la dialéctica necesaria, quizá el cambio sea cambio porque existe esa referencia fija, esa estructura imperturbable hasta que se derrumbe de puro vieja.

En fin, no medito mucho esta entrada porque quería escribirla tal cual. No es una idea ni una propuesta, es una sensación de contradicción que me preocupa porque me lleva a ofrecer soluciones forzadas. Conste que no me quejo, es mi trabajo y para eso me pagan, también por cargar con las contradicciones de las organizaciones, por hacer evidente que no hay soluciones fáciles.

Me vuelve, de nuevo, la canción de Battiato: Cerco un centro di gravità permanente

Publicado en Consultoría, Equipos y personas, Organizaciones.


La web semántica en 6 minutos

Más o menos tenía una idea de lo que podía significar la web 3.0, la web semántica, entre otros atributos. Sin embargo, con este vídeo de Digital Bazaar que he encontrado en eCuaderno el tema me ha quedado definitivamente claro. En inglés, aunque el autor deja los materiales que lo componen a disposición de quién le interese utilizarlos. En cuanto alguien lo traduzca y me entere, os aviso.

Un vídeo didáctico más que envidiar, porque me encantaría saber hacer este tipo de vídeos sencillos con la misma agilidad con la que son presentados. Sin embargo, me temo que el trabajo que hay detrás debe estar fuera de mi disponibilidad. Qué sueño sería poder abandonar el pouerpoin y similares por este tipo de exposiciones ¿Alguien tiene una pista de las herramientas necesarias?

Publicado en Internet.

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Creo que he visto un lindo gatito…

Como que me da que muy, muy “open” no van a ser aquí…

Creo que he visto un lindo gatito

Tiempo hacía que no veía una barbaridad como esta ¿Qué desperfectos que tengan a ver con el mobiliario e infraestructura del centro laboral (casi-me-quedo-sin-aliento) habrán encontrado? ¿Qué les habrá hecho el lindo gatito? y, sobre todo ¿cómo se justifica este siniestro lenguaje?… Y el subrayado, las mayúsculas, el tamaño del “se prohibe”, tan centrado él, la cenefa de necrológica, señor, señor…

Publicado en Al vuelo, Consultoría, Organizaciones, Palabras.


En el 84º día

cuenta atrasSi no es un montaje, a Jane le quedan 84 días antes de que se suicide como desapasionadamente anuncia en su blog. Jane no está triste, no tiene un problema especialmente grave ni está enferma. Simplemente ha decidido optar por el “game over” y se ha marcado una fecha. A los noventa días del comienzo de su blog, se suicidará. Mientras, explicará lo que va haciendo hasta el día cero.

Si es un montaje, se trata de un experimento interesante. Hace un tiempo, Orsai, el autor de Espoiler, se descubrió ante los lectores como el autor de Yo y mi garrote / Blog de Xavi L, donde, en complicidad con EL PAÍS, se hizo pasar por por un interno psiquiátrico durante seis meses. En relación con el blog-ficción, me he planteado varias veces el poner en marcha uno. Pasa que el tiempo y la voluntad me faltan. Ivan Lasso es uno de los blogueros que frecuento que también se ha planteado estos temas más de una vez, aunque él ha conseguido algunos logros.

Tanto en un caso como en otro (y especialmente en el de 90 day Jane), alguien se sentirá ofendido; alguien, divertido; muchos, indiferentes. Sea éste ficción o no, los blogs insólitos creo que van a ir a más y la verdad es que lo celebro. Es la larga cola, no de talentos ni de expertos profesionales ni de escritores; es la larga cola de singulares personajes en un inmenso escaparate donde todo cabe. Hay que poner a prueba el límite de este instrumento mediático. Se puede y se hará.

Ahí queda, no podía pasarlo por alto ni dejar de compartirlo. En el 84º día de la vida que le resta a Jane (a la real o a la ficticia), a algunos les incomodará, a otros les interesará…

Via La Tejedora.

Publicado en Bloguear.

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Atrincherados

Lüftungsrohre / ventilation pipes / Objekt 17¿Nunca os habéis tropezado, incluso caído de bruces, en una trinchera? ¿Jamas, caminando tranquilamente, os habéis dado con un pedazo de agujero que llevaba a un búnquer enterrado? Bueno, en sentido literal, yo tampoco; pero esa sensación de hundirse repentinamente y quedar atrapado en un agujero es lo que se vive en algunos “nichos” laborales. Las personas que viven en esos entornos son como esos soldados de las islas del Pacífico que no se enteraron de que la guerra había terminado hasta pasados varios años. Si caes accidentalmente en uno de esos hoyos laborales puedes imaginarte la sensación de abandono, la desazón del que se siente asediado por doquier. Los profesionales atrincherados apenas ven la luz (figuradamente), ven enemigos y desapegos en todos los que les rodean (literalmente), sean compañeros o clientes.

¿Sabéis de qué hablo? Se trata de una especie de síndrome de la trinchera, que se parecería bastante al de la indefensión aprendida (learned heplessness de Martin Seligman). Se encuentra en grupos de trabajo que no consiguen dar sentido a su labor, pero que, en lugar de tomar una posición crítica o abandonar, han persistido largamente en el mismo tipo de tareas, objetivos y proyectos estériles. El caso es que muchas veces es verdad que su trabajo ya no conduce a nada. Los sistemas tienen unas inercias tremendas y pueden llegar a pasar años y décadas antes de que la luz entre en esos agujeros, cambien sus estrategias y se reestructuren las tareas.

¿Cómo se sostiene un grupo de trabajo (área, departamento) cuya finalidad no tiene apenas sentido ni utilidad?

  • Muchas veces gracias a las subvenciones, uno de los principales motivos para hacer cosas sin sentido. La lógica es que si hay una subvención para hacer algo, se haga caiga quien caiga sin que importe en absoluto si lo que hay que hacer se alinea con una estrategia o un beneficio real para la sociedad. Toma el dinero y corre, amigo.
  • Otras veces se trata de servicios colaterales sobredimensionados que han pasado de ser un complemento al servicio principal a ser algo que ya no se recuerda porqué empezó y que se convirtió, en algún momento, en finalista por sí mismo.
  • También ayuda la existencia de una disciplina, un currículo formativo obsoleto que pervive en algunas personas que son incapaces de renunciar a él y persisten en su empeño de demostrar su utilidad, fracaso tras fracaso.
  • Los mercados obsoletos pero que siguen, en coma, con funciones vegetativas. Su decadencia es tan interminable que los que viven de ellos parecen pensar (y tienen sus razones) que mientras hay dinero hay esperanza y que aún hay para varias generaciones de negocio.

Cuando te encuentras con estos casos las quejas son repetitivas y reiteradas, año tras año, experiencia tras experiencia, las cosas no funcionan, siempre por causas externas, se repiten cansinamente las consignas de Calimero: “es una injusticia”, los equipos se aíslan de sus entornos tanto como su contexto se aleja de ellos y de su perenne victimismo, no se da más innovación que la que no se puede impedir, la que se cuela por los mil y un obstáculos y desconfianzas plantados todo alrededor.

No future, pero ahí siguen como un lamento. La velocidad con la que la tecnología ha impelido a los cambios de hábitos personales y laborales sólo ha agravado el síndrome y su evidencia, pero no consigue modificarlos. Permanecen atrincherados, van cada día al trabajo y trabajan para nada parapetados tras una línea Maginot que, de tan inútil, nadie pretende derribar.

No he querido poner ejemplos por ver si reconocéis alguno de estos nichos abandonados y resistentes.

Publicado en Cambio, Organizaciones.