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Síndrome prevacacional

No stress¿No tenéis la impresión que el parón nacional de agosto hace cada día más estresante el mes de julio? Entre los clientes con los que trabajo, por lo menos, hay una demanda por cerrar cosas antes de que nos pillen las vacaciones y otra por abrir cosas no sea que llegue agosto y nos olvidemos. Es como si quisieran cargar con una reserva de obligaciones antes de librarse de ellas por unos días.

Es incómodo (como todo lo que rodea el verano, la verdad). Me cierran agendas de reuniones y entrevistas para septiembre, y yo que vale, sabiendo que con esta anticipación es seguro que me las cambiarán justo antes de la fecha prevista, todo por planearlas, por una vez, con tanta antelación. También hay clientes que realizan increíbles ejercicios de encaje de bolillos para tratar de rescatar algún día, entre los que restan de verano, en el que se puedan juntar tres personas (dos es triste) que asistan a una reunión entre las vacaciones que empieza éste y acaba aquél.

Algo se debe estar moviendo, porque esta ansiedad prevacacional aumenta cada año ¿Será el fin de las vacaciones de verano? No sé si lamentarlo o no, por que tanta unanimidad en abandonar el curro siempre me ha venido bien, siempre nos ha venido bien a los que seguimos en el tajo en estas fechas, tranquilitos y sin molestias.

Yo, de aquí a unos días cambiaré de vistas y de lugares por un par de semanas, pero seguiré con mis cosas, entre ellas, los proyectos, conexión mediante; pero toda esta gente corriendo de aquí para allá mientras intenta compensar ese vacío que se avecina me está poniendo francamente nervioso.

¿A que viene tanto ajetreo con estos calores? ¿Será culpa cristiana?

Publicado en Consultoría, Organizaciones, Planificar, Vacaciones, Verano.


El semanal de anotaciones (verano 2008, 5º domingo)

ClipsOdilas lo llama Turismo Experiencial y desde ya mismo le doy la bienvenida si, entre otras cosas, supone una mejora de la calidad del turismo y sustituye a los rebaños humanos de colores por algo más digno. En esa entrada también cita a Julen en relación a su artículo Más allá del producto, donde vuelve a abogar por el servicio y el producto “que emocione” a los que lo producen y a quienes lo compran. Algo de ese vinculo emocional hqn conseguido la gente de Moleskine, tal como evocan en La Tejedora en Nostalgia del Papel; no os perdáis los vínculos.

Por mi parte, me encanta el papel y la pluma por antiguos que sean. Me encantan tanto como me disgustan los RRHH (oxímoron) por modernos que parezcan; y Senior Manager se une a esta posición en su propuesta de eliminar los departamentos de RRHH en todas las empresas. Por mí, bien. No son necesarios para nada; y si no fijaos en como Mario está empezando a tratar problemas clásicos de los RRHH (oxímoron) desde la TOC y empieza con la nube de Efrat sobre la resistencia al cambio: simplicidad. Gracias. Para resistencia al cambio, la de los productores de contenidos. En Todo esta dicho, Ivan comenzó una serie de reflexiones al respecto con Estos tiempos que vivimos.

No tan simple parece la distinción entre grupos y redes, pero el Prrofesor Potâchov de Moldavia nos ayuda a esclarecerla traduciendo el famoso gráfico de Stephen Downes.

Grupo vs Red

Unos días después de que gabinetedeinformatica escribiese una indignada (justamente) entrada: Me despido con agrio sabor institucional donde se comprueba lo lejos que está el endogámico mundo universitario de lo que pasa por aquí, por el mundo, por fuera; parece que tendremos la suerte de seguir contando con sus ideas, sólo que más distribuidas: en Punto y aparte ¿Los blogs están perdiendo cierto terreno a favor de otros medios más rápidos y breves (¡aún!)? Quizá aparezca alguna reflexión al respecto en el Estado actual de la blogosfera hispana, un estudio que ha empezado despuesdegoogle y que requiere de nuestra opinión.

Y acabo con esta idea de Entrialgo: el bloguear se invento en una taza de váter.

Domingo de Entrialgo

Publicado en Weeklog.


Concluestiones sobre consultoría artesana

Cuestiones en la pared

Concluestión. Vaya palabro ¿verdad? Pero trata de significar lo que hay. Después de hablar sin medida sobre consultoría, artesanía y lo que se terció durante unas jornadas con una desorganización impecable, hemos llegado a unas conclusiones que no lo son, que así, a cierta distancia, y también de cerca, parecen más bien cuestiones. A ver…

  • Aunque las denominaciones tengan su importancia relativa, llegar a cierto acuerdo sobre qué diferencia a la consultoría artesana de la industrial sería interesante, como poco por que hace pensar de manera ordenada en los valores y prácticas de una cultura de la consultoría que parece ir cobrando una identidad. Existen una serie de personas que se autodenominan consultores artesanos y que se reconocen entre ellos por algún tipo de pautas aún muy informales. Bendita sea la informalidad, pero algún tipo de manifiesto consensuado debería salir de los que defendemos ese conjunto de pautas ¿no?
  • Desde la sencillez y los recursos de la artesanía no se cubre todo el espectro de las necesidades ni de las demandas de las organizaciones. Personalmente, ante según que demandas o necesidades yo sugiero acudir a una industria consultora que resolverá el tema con presteza y rapidez. En este sentido, siempre habrá un terreno de nadie, una tierra de frontera, donde los proyectos puedan ser industriales o artesanos o, simplemente, imposibles de diferenciar si no sabemos quién es el consultor que los lleva a cabo y cómo se denomina a sí mismo. Así que me pregunto si ese espacio es también un espacio de colaboración entre artesanos e industriales.
  • Una de las características de la artesanía es la adaptación a la situación, el trabajo ad hoc con el cliente. Pero las metodologías que han acaparado la resolución de problemas de las organizaciones buscan la homologación y la estandarización ¿Como se cocina esta contradicción? En definitiva, la pieza, o el proyecto, únicos suponen casi siempre romper alguna de las normas y procedimientos para los servicios homologados ¿Hasta dónde transgredir?
  • Algo hay que hacer cuando estas metodologías fallan repetidamente y tengo la sensación de que cada vez están fallando más, que empiezan a ser obsoletas en un mundo de organizaciones para las que no funcionan estos modelos. Y no hay nuevas que las sustituyan y nos provean de recursos probados. Si fallan la planificación estratégica, los procesos, ya no hablemos de las metodologías de las escuelas de RRHH (oxímoron), los modelos de calidad… ¿Qué vendemos? Sobre todo ¿Qué vendemos a quien no nos conoce? Por que quien nos conoce sabe de qué vamos, que nuestra propuesta no está acabada y que llegaremos al cambio y a la mejora con lo que sea necesario, hackeando esta y aquella técnica para solucionar el problema.
  • ¿Cómo se establece un contrato que cubra esos términos flexibles? Las relaciones contractuales no están preparadas para la confianza necesaria entre el cliente y el consultor artesano. Hay que hacer una propuesta, presupuestarla y, al mismo tiempo transmitir que a medida que nos conozcamos iremos optimizando la relación; que la propuesta es sólo un punto de partida para poner unos ciertos límites a una relación inicialmente entre desconocidos, que la confianza da asco ;-) .
  • Trabajar con no es lo mismo que trabajar para, y el problema del contrato es una de las dificultades, pero el desarrollo de los proyectos también presenta problemas. En la consultoría de toda la vida el proyecto acaba con un informe carísimo. En la artesana, como yo la entiendo, el informe equivale a cierre del contrato, se trata de una formalidad necesaria pero para nada suficiente. Desde el primer momento del proyecto se genera conocimiento que empieza a ser útil y debe ser accesible a quien participe del proyecto. Los formatos digitales, como las wikis, ayudan a esto. Pero esta perspectiva supone que no hay un producto acabado, sino que trabajamos con betas y lo que entregamos no son palabras sino aprendizajes, transferencia de conocimientos, métodos y enlaces. Eso no cabe en un informe y cuesta acostumbrarse a que lo mejor del servicio es algo que debe mejorarse después del proyecto propuesto, presupuestado y formalmente acabado.
  • Como vivimos de esto, hay que establecer relaciones contractuales con el cliente y entre los miembros de la red. Y aquí se me plantean problemas en el eje formalidad-independencia. Las relaciones contractuales están hiper-reglamentadas y encontrar la mejor manera de traducir esas relaciones en red a las formas legales es francamente jodido. No quiero que me contrates laboralmente aunque tengamos una vida por delante, amigo cliente. No quiero contratarte, amigo colaborador, que eso nos lleva a un matrimonio y nuestro amor es libre y no necesita papeles, así que anda y hazme una factura… No sé, no sé.
  • De mayores no queremos ser grandes, sino seguir siendo pequeños y ágiles como gnomos de bosque ¿No creceremos? Claro, la red y eso, nos permite tener un tamaño inmenso sin crecer individualmente ¿Seguro? ¿No será todo esto un síndrome de Peter Pan?
  • Seremos ubicuos, con nuestro portátil y el despacho allá donde pillemos conexión. Así que ubicuos y saltarines… hasta donde las operadoras siniestras e industriales nos lo permitan. Vaya, pues sí que vamos bien…

Y me quedan algunas en el tintero, pero el post ya se ha hecho muy largo y lo dejo aquí. Ya seguiré. Concluestiones que me gustaría que me ayudaseis a resolver… o a extender, que vivir en la incerteza y la contradicción tampoco está tan mal, cosa de acostumbrarse. En cualquier caso, esto del gremio artesano creo yo que acabará cogiendo forma, sirvan estas concluestiones de contribución.

Publicado en Artesanía, Consultoría.


De lujo artesano

café y palabrasNo sé si lujo y artesanía conjugan bien, pero va a ser la mejor manera de describir las jornadas hacia las que partiré mañana para encontrarme con un ex-colega y sin embargo amigo que está por abandonar un complejo modelo corperativo-paternalista-sálvese-quien-pueda de consultoría para pasarse a la consultoría del pequeño taller artesano.

Nos vamos a encontrar en una ciudad castellana, de la Castilla lejana, en territorio ajeno, para poder hacer de profetas si se requiriese; y tenemos un programa basado en estar a gusto, hablar e imaginar. Serán unas jornadas en el sentido más estricto, se trata de dejar transcurrir el día intercambiando y pariendo ideas. Precisamente hoy Julen hablaba de eso, de dejar que la conversación fluya sin diques de programas ni de horarios, no más que los que imponga el sol éste, tan tozudo, de estos días. Serán jornadas, desde luego, sobre consultoría artesana y sobre todo lo que tiene que ver, esto es: sobre lo que se tercie.

Sí, lo habéis entendido bien. Son unas jornadas a dos, el amigo y yo, a ver qué queremos ser cuando seamos mayores.

Me llevo el portátil, claro, que sigo sin saber diferenciar bien los tiempos de ocio y trabajo, como quedará demostrado estos días. En definitiva, el portátil es buena parte de mi taller ubicuo; como las otras cosas de mi mochila que son muchas y variadas, por si acaso hay que salir con lo puesto. Caerá, pues, alguna entrada, o alguna mirada ociosa entre mañana y el viernes que me vuelvo. Ya contaré.

Nos vemos.

Publicado en Artesanía, Colaborar, Consultoría, Equipos y personas, Proyectos.


Mi libro de este verano

El libro de réquiemsLibro de Réquiems, ése es uno de los libros que voy a leerme (así, en reflexivo) este verano. Llevo un año preguntándole a Surman, el amigo que me lo recomendó, su título y autor; y llevo un año olvidándolo. Así que de hoy no pasa y lo dejo aquí, bien apuntadito y convencido de que a más de uno de vosotros le va a servir la recomendación. Vean si no:

Mauricio Wiesenthal se resistió durante mucho tiempo a darlo a imprimir. Cuando por fin lo hizo, fue una edición limitadísima, de cincuenta ejemplares numerados que distribuyó entre sus amigos. El entusiasmo con el que fue acogido le emocionó.

El propio autor explica en el prólogo de la edición de Edhasa cómo acabó de convencerse a ampliarlo y publicarlo:

“Y así recibí la llamada inesperada de Daniel Fernández, que había seguido, con la discreción de un cazador de libros –es el director de la editorial Edhasa–, el vuelo clandestino de estas páginas. Cuando me dijo que quería editar el libro, dudé un instante, porque tenía miedo de traicionar mis sueños de clandestinidad. Pero me acordé de mi viejo amigo Marshall A. Best, editor de Viking Press, con el que compartimos tantos recuerdos de la vieja Europa, especialmente de la casa de Stefan Zweig en Salzburgo. Y recordé a Anna Freud, en su jardín de Londres, cuando hablábamos de su padre y de su amiga Lou Andreas Salomé. Y me vino a la memoria el pan duro que me regaló Eugen Relgis, exiliado romántico, y que había sido amasado en la casa de Tolstoi. Y me volvieron a rodear las sombras de este libro: las góndolas delante de mi casa en Venecia; las conversaciones de Lady Melbourne recitando bajo la lluvia a D.H. Lawrence; la mirada cegata del loco profesor alemán que quemaba hojarasca en homenaje a Zaratustra; la bañera de aquel palacio romano donde podía bañarme contemplando la Piazza Navona; la imagen de Claire Bloom interpretando a Ofelia, como yo la veía en mi teatrillo de cartón donde representábamos a Shakespeare y le dábamos a beber a Julieta un perfume de violeta, en vez de veneno; mis paseos por San Petersburgo tras las huellas de Esénin y de Isadora Duncan, de Anna Ajmátova y de Dostoievski; los bastones de Liszt que quería regalarme una vieja abuela en Weimar; las historias que me contaba Carmelina en Capri cuando me llevaba a ver la villa Lysis, donde murió el conde Fersen, vestido y maquillado de rosa. «Amori et dolori sacrum.» Decidí que todos estos recuerdos no eran ya míos y, por eso, accedí a la propuesta de Daniel Fernández de editar este libro en Edhasa.”

En dos semanas, a la sombra de un arbol frondoso, con un bar al alcance…

Publicado en Historias, Libros.

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El semanal de anotaciones (verano 2008, 4º domingo)

ClipsDesde luego, el verano ya se ha hecho dueño y señor en este barrio. Poco que resaltar entre lo poco que me llega. Pero algo hay.

Tengo que confesar que mientras me muevo por pequeñas administraciones me cuesta mucho imaginarme a una política 2.0 como la que propone Iñaki en Política 2.0: hacia dónde se mueve la política. Pienso “ojalá”; pero el contraste con la realidad es mayor cuanto más analizas las ideas del O-gov. Y entonces llega Julen, y recoge una serie de ideas sobre la doctrina del shock y la administración hueca de Naomi Klein. Contraste duro. No se trata de desanimar al personal, pero sí de dejar claro que el trabajo que queda es mucho y muy duro. El alborozo intelectual con que, a veces, nos reunimos para hablar de lo 2.0 social no siempre se corresponde con lo que pasa ahí fuera. Y lo que pasa es muy preocupantes. Esto seguramente no es lo más importante; pero es un síntoma más de en qué se está convirtiendo nuestra eurocracia. Quien lo explicó mejor fue Enrique Dans en El ataque de los neo-luditas. En fin, para dejaros los ánimos bien servidos también tengo que citar a Telémaco con su El racionalismo a muerto que se ilustra con la frase de Forges: “Pienso, luego estorbo”.

En fin. El verano. Mucha luz y mucha temperatura que me dejan el cerebro hecho unos zorros. Cambio de tema, Mauro Enrtrialgo nos dejo la semana pasada esta viñeta que olvidé comentar:

Las corbatas según Mario Entrialgo

La encuentro muy relacionada con la que seleccioné el domingo pasado sobre libros de manágemen. Ésa también le gustó a Félix que nos hace el inmenso favor de recomendarnos que no leamos un par de libros de esa calaña. Félix, podrías estar inaugurando un nuevo género de crítica y recomendación literaria, piénsalo ;-) .

Volvamos a lo dospuntocero. En Antoine’s blog encontramos una exhaustiva recopilación de vídeos del curso sobre la web 2.0 de la Universidad Rey Juan Carlos. Volvamos a la administración. Me ha gustado la “bronca” que Antonio Fumero larga a los ministerios por su manera de despistarnos con los dominios de sus páginas web.

Acabo con una imagen impactante que nos trajo Colgado de las comunicaciones: “Larga distancia” de Ildefonso Franco.

Larga distancia

Y, para no quedarse con este sabor amargo que ha impregnado un poco este semanal, seguro que a muchos de vosotr@s, babyboomers,  os hará sonreír este vídeo por la parte que os toca:

En La huella digital encontraréis también el del año pasado.

Publicado en Weeklog.


¿Cansado de trabajar? ¡Monta una reunión!

Me ha encantado esta viñeta que 1+1=3 ha encontrado en el  blog de Albert Barra.

Reunión

¿Te sientes solo?
¿Cansado de trabajar a tu aire?
¿Aborreces tomar decisiones?
¡MONTA UNA REUNIÓN!

Podrás:

Ver a gente
Mostrar gráficas
Sentirte importante
Usar un palito para señalar
Comer donuts
Impresionar a tus colegas

¡Y todo en horario de trabajo!

REUNIONES: LA PRÁCTICA ALTERNATIVA A TRABAJAR

Ya decía yo que hay demasiada afición…

Publicado en Consultoría, Humor, Organizaciones, Trabajo.