Ir al contenido


Opening: unas cuestiones

OpeningYa sabéis que sigo con atención el trabajo de Julen, y otros alrededor del modelo de empresa abierta o empresa 2.0. No he tenido aún oportunidad de introducir este cambio en una organización, pero en los últimos meses en que vengo trabajando como consultor en diversos proyectos estoy experimentando lo que quizá sería un modelo open de trabajo, y sin proponérmelo de manera explícita. Aún tengo que reflexionar más sobre el tema, pero creo que me puedo permitir (y me va bien recoger) algunas preguntas y una cuantas ideas al respecto.

Hoy voy más de preguntas, otro día me centro en algunas ideas.

  • ¿Hablamos de lo mismo cuando nos referimos a empresa 2.0 o a empresa abierta? En la práctica, parece que sí, pero diferenciar mejor los términos quizá nos daría más juego. Mientras que la empresa 2.0 implicaría el uso cotidiano de las tecnologías y plataformas 2.0, la empresa abierta hace referencia a una manera de hacer relacional, mutable y centrada en las soluciones y las personas menos vinculada a las tecnologías y a la red de comunicación e información. Quizá una característica implique a la otra, pero vale la pena diferenciarlas de cara a definir bien el sistema. Hoy, en Alianzo, se presenta precisamente esta disyuntiva entre dos enfoques: el de Saratxaga y el de McAffe ¿Queda pendiente aclararlo?
  • ¿No es mejor hablar de organización en lugar de empresa? “Organización” nos abre más el horizonte e incluye a las ideas sobre Open-Government, administración abierta o lo 2.0 en la administración, sobre organizaciones no estrictamente empresariales. Además, “organización” hace hincapié en la forma de coordinarse y relacionarse, mientras que “empresa” centra el tema en una estructura muy concreta y reglamentada.
  • ¿El cambio en la organización empezará por sus relaciones internas? Creo que llegará a las formas de organización propia, pero pienso que el caldo de cultivo está en sus relaciones con clientes y, especialmente, con proveedores y partners. Es un esfuerzo y un reto muy ambicioso cambiar las relaciones verticales por horizontales, desistir del organigrama y de todos los vicios generados por las escuelas de recursos humanos. Parece más fácil empezar a establecer relaciones abiertas y poner en marcha proyectos colaborativos con otras organizaciones y personas externas a la empresa. En los proyectos basados en relaciones ad hoc, con proveedores que se avengan a asumir el riesgo de una organización horizontal y de integrarse en un “equipo de desarrollo” autogestionado, pueden generarse las buenas prácticas y los modelos basados en experiencias que, más adelante, sean aplicados internamente, cuando se haya probado y experimentado su viabilidad. La parte más permeable de la empresa quizá sea, paradójicamente, su “cáscara”.
  • ¿Qué papel tiene el error en el cambio hacia lo abierto? Me refiero que, además de una motivación por el cambio hacia un modelo que nos parece más interesante y fluido, más centrado en las personas y en la dialéctica, más colaborativo que jerárquico, ¿no hay una reacción ante un sistema que se ha vuelto rígido y disfuncional? El modelo de relaciones laborales en la empresa y la administración no tiene futuro y tiende hacia un anquilosamiento cada vez mayor. Puede permanecer esclerótico eternamente, pero no tiene futuro en el sentido de cambio y adaptación a lo nuevo. Ese error, o mejor el ansia por superarlo, ¿puede ser el mayor impulsor del cambio hacia lo open? Veo gente, que sin estar al tanto de la filosofía 2.0 u open está intentando simplemente sobrevivir mediante actitudes y acciones muy en línea con todo eso. No hay que subestimar el error, a veces es el único camino hacia el cambio.
  • ¿Lo 2.0 es una plataforma facilitadora o un paradigma social? Creo que los que lo utilizamos, los que conversamos a través de las plataformas 2.0, lo consideramos ambas cosas. Lo 2.0 plataforma ha puesto en evidencia la posibilidad de una buena práctica 2.0 social y yo diría que hasta epistemológica. La experiencia de la plataforma nos permite cambiar el enfoque con el que nos aproximamos al cambio y el peso que le damos a los factores implicados. Pero, al ser una “revelación” basada en la experiencia, se hace muy difícil de transmitir a quien no ha usado nunca las plataformas 2.0. Ya sé que puedo acabar preguntándome lo del huevo o la gallina; pero creo que para conseguir el cambio hay que revelar esa experiencia a quien, precisamente, no ha accedido al medio. La cuestión es cómo.

Bueno, ya dije que hoy iba de preguntas. Otro día me centro en ideas (que no en respuestas).

Publicado en Open Business, Organizaciones.


4 Respuestas

Sigue la conversación, suscríbete al RSS feed de los comentarios de esta entrada.

  1. Julen dijo

    Me lo anoto para escribir un post a partir del tuyo. Gracias por las reflexiones. Nos ayudan mucho a profundizar y dar vueltas al modelo. Gracias de veras.

  2. Senior Manager dijo

    Yo hablaría de empresa abierta pues abarca no solo la parte 2.0 sino todo lo demás. También hablaría de organización en lugar de empresa pues denota la forma en que estamos estructurados y nos conceptualiza uniformemente. El error entra dentro del concepto de forma demostrativa de lo que nos espera y demostrando las ventajas del cambio y de las nuevas adaptaciones. Lo veo más como una plataforma facilitadora de una nueva sociedad, en donde antiguos paradigmas sociales

  3. los sueños de la razón dijo

    A ver, Julen, que lo del diálogo de blog a blog es de lo más interesante de blogolandia. Senior, tu comentario se ha quedado como a la mitad de acabarlo ¿no?

Siguiendo la Conversación

  1. governance » Aplicaciones innovadoras para clientes innovadores enlazó a esta entrada el Martes, 22 enero 2008

    [...] a ver comportamientos 2.0, vemos también organizaciones que intentan ser 2.0 (o abiertas como dice Miguel), personas que piensan y creen en lo 2.0, pero ¿Cómo hacemos nuevas propuestas que vayan en esta [...]



Un poco de HTML está bien

o responde a esta entrada a través de una referencia.

CommentLuv badge